martes 23 de junio de 2009

Desfile de las Naciones Undidas

La Fundación Wanna Winni desarrolló como propuesta de participación para el evento “Running into the political equator” o “Encuentro con el ecuador político” un desfile donde se reunieron distintos personajes, en su totalidad enmascarados, divididos como contingentes, emulando a los desfiles del Día del Trabajo o del 20 de Noviembre.

Naciones Undidas. La premisa partía de un juego de palabras, un concepto no tan complejo de manera política y una pieza más bien abigarrada en sus formas y elementos estéticos. El objetivo principal era inaugurar la muestra con una entrada que resultara impresionante, pero no en el sentido de espectacularidad del arte que se elabora con altos presupuestos, si no aquello que por la manera en cómo está estructurado y presentado, denota una suerte de aciertos que en conjunto son provocadores y pueden (o no) causar un alboroto. La teatralidad del desfile era un basamento primordial. Los personajes variaban desde motociclistas del club de Renegados de Mexicali, performers, bailarinas y gente que se fue integrando con trapos o telas amarillas y rojas, capas de colores y máscaras de cartón; personas en bicicletas, un par de jaraneros, una virgen María, una cebra y tamborileros, todos ellos liderados por la figura central del desfile, Texas Queen, personaje enfundado en una burka de colores alusivos a la bandera estadounidense. Ingredientes dispares que componían un despliegue que podría antojarse a capirotada multicolor sin sentido, pero que en el fondo respondían a la básica idea de transformarlos en una suerte de guerreros que invitaran al publico a entrar al evento animados, motivados, quizá sin razón aparente, pero hacerlo al final de cuentas. Capturar la atención, dirigir el enfoque hacia ese lado del barrio donde se realizaba el encuentro y al mismo tiempo incidir, a partir de lo inesperado y absurdo de la pieza, en la percepción colectiva, ya sea de los habitantes de la zona, de los espectadores del Ecuador Político o de los que simplemente pasaban por las calles.

De las situaciones presentadas quizá haya mucho que decir. La aparente manera carnavalesca en que se exhibieron distintos motivos intentaba confrontar a la gente con momentos de cierta complejidad. Primeramente el recorrido se veía acompañado no sólo por el sonido de algunos tambores o el ruido de las motos o el inquietante y mínimo sonido de las jaranas, sino también por los gritos efusivos de todos los participantes motivados gracias a la voz de Zebrino Zaballo (cebra pionera en la fundación) a través de un megáfono. Diversas frases, diversas risas. Invitaciones a la gente en el público que asombrado o inquietado se asomaba desde las entradas de sus casas. Cuadras hacia abajo y la entrada oficial a todo el evento se consumó al momento de romper una barrera formada por cintas de casettes sujetadas desde un extremo del cerco hasta un poste. El sonido de motores avisó a los presentes que algo se aproximaba. Las reacciones fueron diversas, llamó particularmente atención el júbilo. Entre aplausos, caras de incertidumbre y sorpresa, uno a uno los Renegados se dispusieron en un semicírculo donde al centro Texas Queen bajó de uno de los vehículos. A partir de ahí, como en un coliseo: enfrentamientos dancísticos. Luego un bailarín con fuegos y demás integrantes enmascarados alborotaban a los asistentes.

Lo que podía apreciarse como un pastiche carnavalesco, al mismo tiempo se presentaba frente a una pieza “We Insist” elaborada por otro grupo participante, y la cual estaba compuesta de espejos seccionados que se colocaron sobre una porción del cerco fronterizo. Es decir, para aquellos que no solo se dejaban llevar por la invitación de bailar al ritmo de la Texas Queen, ese personaje quien dirigía la segunda mitad del acto y quien invitaba a cruzar (en todos los sentidos) hacia “el otro lado”, existía también la posibilidad de perderse en una variedad de elementos que, a la usanza de los circos modernos, arrojaba constantemente imágenes e iconos quizá desafiantes en algún momento ó simplemente burlescos en otro. Y en cierta forma, no solo las situaciones se observaban en un primer plano de realidad, si no en un siguiente terreno, el del reflejo fragmentado, que fungía como escenario, pero también como un catalizador visual: una presentación múltiple de la situación enmarcada en ese espacio-tiempo. El fuego, la gente bailando, la tierra, las luces de los motociclistas se podían repetir no nada más una, si no varias veces frente a los ojos de la gran mayoría que podían contemplar aquello y contemplarse a sí mismos como parte de la acción y de todo el contexto. De alguna manera esa es una de las varias lecturas posibles, tal vez una que no era tan evidente.

El hecho de invitar a la gente a moverse al ritmo de una canción cuyas letras conformaban una especie de mantra con el nombre del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, a pesar del dejo simplista de provocación, tiene como objetivo obtener más puntos a favor que en contra. Se mencionó que la gente debió sentirse más bien sorprendida por la denuncia de vivir a la sombra de un muro en vez de verse inmiscuida en un bailongo de feria regional. Si se desea, podría hacerse la analogía con el ejemplo en el que, muchas veces, representantes de partidos políticos convocan a sus militantes y seguidores a un mitin de campaña donde la música alegre, el baile y la fiesta se mezclan con el speech del candidato en cuestión y entonces podríamos anotarlo como un elemento motivacional pero, buscándole tres pies al gato podríamos reconocerlo como una discrepancia grave, ya que quizá sea imposible entender por qué la gente baila, enciende sus ánimos y disfruta del momento si es inevitable reconocer en estos tiempos lo complejo y abrumador de la situación política, económica y social de un país como México.

Entonces, en ese desencuentro, en esa contradicción donde van yuxtapuestos el elemento de festividad y la teatralidad del acto político junto a los posibles temores y disgustos de una sociedad que es espectadora, se intenta persuadir a que el otro se interese en el mensaje y se una a la causa, cualquiera que esta sea. Minutos después y bajo el polvo del terreno elevándose sobre las cabezas de todos los asistentes, más de 10 motociclistas arrancaron, abriéndose camino entre la multitud y avanzaron hacia el otro extremo, entre los aplausos, carcajadas, gritos y brazos alzados que se dejaron llevar ante esta pieza de apertura.

El interés de Fundación Wanna Winni era, en resumen, alterar el orden a partir de aquello que se manifiesta como irrisorio, también como distanciado pero reconocible. El caos estructurado del acto performático desde una perspectiva donde era permisible la parodia y la sátira, donde se exaltaba que todo aquello marginado y “(h)undido” también se podía “unir” y levantar su voz, por lo menos, para demostrar que en los límites de una ciudad como la nuestra, podemos despertarnos un segundo y salir a las superficies de nuestras calles con una razón más para divertirnos, dejar la apatía de lado y sentir emoción y asombro.


-Julio Torres, junio de 2009.

jueves 28 de mayo de 2009

uno debe tener siempre la oportunidad de intentar ver el mundo con nuevos ojos.
de perdonarse los propios errores. de perderse, de encerrarse. tratar de buscar valor en las cosas que tenemos en nuestras narices pero que antes no habíamos aprendido a observar. volverse consigo mismo, y no en la edificación y exaltación del ego precisamente, mas bién un escape de sanidad, de contingencia. vivimos tiempos malos. tiempos de confusión. tiempos donde no importa si tienes 15 o 25 o 35 o 50 años, puedes estar perdido de todas formas. intentar ver allá fuera para buscar sentido. o simplemente para olvidar, no importa qué, quizá todo, quizá nada. simplemente poner la mente en blanco.

reiniciar.

domingo 24 de mayo de 2009

me dieron ganas de volver. a falta de poder irme, decidí regresar a mi viejo hábito de hacer anotaciones, de lo que fuese. en realidad nunca he sido una de esas personas que tiene hábitos de escribir o leer diariamente. aqui he repetido que soy un perezoso. pero eso ya no es importante.

no sé si hay cosas más importantes. regresé a la escuela entrando el año y la verdad nada ha cambiado. nada es emocionante. solo las cosas se han simplificado. no hay grandes temas. no hay grandes ecos. pocas cosas me motivan. llegué a considerar que realmente estoy deprimido y que asi he vivido por varios años. los estimulos son más bien externos. estoy en el track donde aprendo, poco a poco, aceptar que lo que hago lo hago por las razones más humanas posibles: deseo, miedo y egoismo.

es el deseo el que mantiene vivas las pulsiones. lo que me deja liberar las alimañas que traigo por dentro. es el deseo lo que siempre me ha movido. desear ser alguien más. desear no querer ser alguien más. desear todo aquello que no puedo tener, y tenerlo solo de una manera: en imagen.

el miedo a mi mismo. miedo a ser un perdedor. miedo a los secretos que llevo por dentro. miedo a olvidar esos secretos. miedo a olvidarme. miedo a la desaprobación.

soy el centro de mis propios actos y consecuencias y eso no significa que ahorita sea una novedad, siempre lo tuve muy claro. es solo que hasta ahora me percaté de la simplicidad de ese hecho y como muchos dicen, a veces las cosas más sencillas resultan mucho más complejas al final.

por ahora, el mantra es así: primero yo, después el mundo.

*
estoy viendo six feet under, la serie famosa de hbo que terminó en el 2005. me siento como Brenda y después como Claire. soy como una ninfomaniaca retirada que en realidad apenas sale de la adolescencia.

la busqueda constante es ese aparato cohercitivo e ilusorio que es el amor. y no importa la implicación ni las contradicciones, ya que al final, nos mueve, me mueve. esa falta, esa ausencia me mueve. me deja respirar.

domingo 17 de mayo de 2009

in need of some room.

lunes 29 de diciembre de 2008

el final de algo. de lo que sea: la jornada laboral, el periodo escolar, una relación, el calvario por no poder superar el pasado, la ansiedad mortífera por el futuro, los miedos, las alegrías, la gordura, la pereza, el optimismo. las cosas tangibles e intangibles tienen un final. todo tiene un final. lo que quieras puede resolverse o concluirse.

el tiempo solo es una ilusión irremediable y convencional que a veces hace sus trucos para hacernos padecer las agonías de un transcurrir lento y también puede ser el detonante en la efervescencia de los días. aquello que se escurre rapidamente. todo eso que al voltear la mirada te transporta al estadío absurdo de melancolía innecesaria para estas fechas.

el año termina.

aún no has podido revisar con detenimiento pero casi te aseguras que no más de diez veces regresaste a escribir en este espacio durante los pasados meses. te preocupa un poco la idea de la incapacidad que tienes para concentrarte al momento de escribir lo que quieres escribir y el cinismo con el cual puedes encarar la falta de disciplina o de "constancia" para elaborar textualmente tus ideas. tus quejas, tus deseos, tus evocaciones. todas tus ocurrencias.

estos han sido doce meses difíciles. el único pilastro central y posible sostén que evitó un derrumbe inexorable de tu persona fue, visto retrospectivamente como un todo, la serie de decisiones y cambios que estás seguro en un futuro te costarán mucho más de lo que hoy percibes estarías dispuesto a pagar, pero de lo cuál tampoco te arrepenties. al menos eso crees por lo pronto.

trabajaste, gastaste, invertiste en dos cámaras, perdiste una al dejar tu trabajo; tuviste dos accidentes en menos de dos semanas y todo el tiempo sabías que estabas más triste que en nignún otro año en tu vida por que jamás te habías sentido tan desesperado, tan solitario, tan ensimismado, tan imprudente y cobarde. para evitarlo sólo te acercaste a tres refugios: la comida, la bebida y la fotografía.

repites "ya casi se termina, ya casi..." y tienes la sólida idea de que no puedes acabar con una imagen teñida en marron oscuro acerca de lo que todo ha significado para tí. sientes la urgencia de escapar pero al mismo tiempo consideras que la poca experiencia que has sabido demostrar con el paso de los años solo te pueden conducir a proponerte que las decisiones ejecutivas en tu vida dependen en su mayoría de tí y de nadie más. que la etapa post adolescente en serio ya se terminó. que los sueños inoportunos, las brisas de fantasía en portugal, los viajes fallidos al centro del país o las caricias ausentes son solo una maraña de obstáculos que alimentan tu ineptitud al tratar de reconocer a la persona que vez diariamente en el espejo y que has descuidado, dejándola ser fea, obtusa, enfermiza, nerviosa, fetichista, decidiosa y mordaz. nada ha sido como lo planeado por que decidiste que ese fuera el tipo de orientación para tí. por tanto, no hay expectativas, no hay un plan o una agenda. por tanto, no debería existir nada por lo cual quejarte o temerle.

pero aún así, el año termina, y las esperanzas y los temblores y las pequeñas sacudidas y los pequeños gestos y los absurdos arranques que te rodean o que provienen de ti, todos ellos integran el amuleto. decides entonces, que asi, justo como has mandado al carajo esa brújula imaginaria y justo como decidiste quemar el mapa con las leyendas claves para el mejor de los sentidos, de esa manera recibirás el año que viene. por que a pesar de todo y apesar de ti, has aprendido a gozar el estar vivo.

doces uvas y un deseo por encima de todo: amor. mucho amor.

viernes 3 de octubre de 2008

"Nosotros, Ellos."

Un día decidí que no tomaría foto alguna si no podía retratar exactamente eso que me apasiona. Al mismo tiempo, opté por voltear el lente y la negación de mi persona, de mi cuerpo, de lo que yo veia y detestaba de mi mismo una vez fotografiado, hacia el otro lado. La cámara frente a otros. Una manera muy didáctica de aprender es a través de los demás. A través de todos mis sujetos declaro quien soy, qué me constituye y que tipo de cosas son valiosas. Hasta las más superficiales. A partir de ellos, los que se desnudan frente a mi, trato de entender qué sucede; termino proyectando mis miedos, tratándolos de domar...

...y éstos somos nosotros: los que confiamos, los que vivimos juntos, los que caminamos rutas similares, los que hacemos llamadas constantes unos a otros, los que nos regañamos y adoramos, los que nos besamos y deseamos. Todos estos, con los que vivimos día a día, con los que tomamos el desayuno por la mañana, los que contamos el terror o la alegría en una tarde o los que simplemente vemos a otros pasar por la calle en una noche húmeda para ponernos a pensar mil cosas.

Sin temores.

-Julio Torres, 2008.



*ese es el statement que presenta el proyecto de retratos que recien conclui y del cual estoy muy satisfecho, confiado y del que espero varias cosas. ha sido un recorrido muy enriquecedor, con sus parajes oscuros y otros luminosos. por pirmera vez me di a la tarea de solo trabajar con una idea general, sin intelectualizar nada, sin escribir o panfletear, sin nada rimbombante de por medio. ahi estoy yo, tal cual. con un chingo de miedos y con huevos al mismo tiempo. con todos mis desos, fetiches, fijaciones y cariños proyectados en mis sujetos. ese soy yo. he dicho.

siguiente nivel...

http://flickr.com/juliotorres

lunes 14 de julio de 2008

oficialmente cumpli 23 años el pasado 10 de Julio. como cada año, la misma fecha. siempre la espero con ganas, por todo el tumulto de emociones que se acorralan en cualquier sitio por donde quiero que voy o estoy.

solo he prometido una cosa: querer y defenderme a mi mismo, tanto como lo he hecho con los demás.

gracias a todos los que estuvieron junto a mi esa semana de celebración. buen motivo para festejar: seguir viviendo esta locura de vida.